De todas las opciones de marca que propuse esta fue la ganadora, la llamé “la Consuelo moderna”.

Venían con una marca muy antigua pero con mucha experiencia en su sector. Y lo mejor, querían cambiarlo todo.

La propuesta es pura tipografía. Con ella, creamos formas que simbolizan la acción de cortar carne, el despiece o simplemente la preparación del producto.
Esto nos lleva a la especialización, que es un valor a destacar en la empresa. Aprovechamos la propia tipo para plasmar esa idea.

El resultado es una marca limpia, moderna y elegante.